lunes, 31 de julio de 2017

El Totalitarísmo

Definición breve:


"Régimen político en el que el poder es ejercido por una sola persona o partido de manera autoritaria, impidiendo la intervención de otros y controlando todos los aspectos de la vida del estado."


Yo no soy de escribir mucho por aquí, es algo que hago esporádicamente pero ya en momentos en los que la incertidumbre, el desconcierto, el terror, la ansiedad nos han hecho presas a todos los venezolanos ya no hallo donde poner mi cabeza.  Yo no creo que los venezolanos que queden en el país tenga una idea clara siquiera de lo que venga después de Julio. Muchos creemos que el actual régimen dictatorial va a caer, pero el terror que no muchos quieren afrontar es al costo de cuantas vidas...

La siguiente publicación no es más que un breve análisis, una extensión de una frase que dijo Bolívar:

"No hay cosa más peligrosa que dejar a un hombre en el poder durante mucho tiempo..."

Frase la cual considero también debería ser re-interpretada como:

"No hay cosa más peligrosa que elevar a una ideología al poder..."

Para aquellos que viven en países donde tienen la fortuna de no conocer los horrores de idealismos huecos los cuales fueron modelos infructuosos del siglo pasado que solo trajeron devastación, hambre, muerte y dolor, sino que además siguen trayendo desgracia en pleno siglo XXI. Modelos socialistas que personalmente considero una excusa para implantar comunismo.

Llevo ya rato leyendo un libro el cual recomiendo, se llama "El Cíclope Totalitario"  escrito por Nelson Rivera, escritor, crítico literario, periodista y asesor de imagen y comunicación. En el que hace como enfoque principal los horrores y peligros de poderes totalitarios en base a testimonios recolectados y documentos y diarios de víctimas, escritores, periodístas y poetas del siglo pasado, victimas que atravesaron los horrores y atrocidades del comunismo de Mao, el fascismo de Mussolini, el socialismo Stalinista o el partido alemán nacional socialista de Adolfo Hitler, entra varios otros. Resalto los adjetivos idealistas porque, para mi, todos las mismas ideologías basadas en el comunismo. 

Me toca abrir un paréntesis a estas alturas, ya que, debo aclarar que yo no soy un versado, historiador ni mucho menos profesional en materia de estudio dentro de esos campos de ideologías y ciencias políticas, mi opinión es completamente subjetiva, y no solo por lo que pude leer dentro del libro, sino también, por la experiencia propia que he podido deducir viviendo la realidad del socialismo revolucionario venezolano desde sus inicios hasta el día de hoy a mitad del 2017. Siendo este mi blog, mi espacio, mi lugar, puedo desahogarme expresando un punto, un análisis o quizá, un breve resumen un tanto... informal sobre un tópico que puede llegar a extenderse en una cátedra que de para hablar durante mucho rato. Pero como expresé, es solo un punto subjetivo de mi para mi el cual está a la posibilidad de re-interpretación o evolución en cualquier momento.

Volviendo al tema de interés, un poder totalitario es aquel que se encarga de mantener control absoluto de todos los recursos y servicios públicos de un estado, esto va desde las fuerzas armadas hasta el sistema electoral de un estado. El poder totalitario se convierte en juez y verdugo de aquellos quienes opinan diferente. El poder totalitario buscar implantar una ideología a la fuerza, su ideología, una la cual no está ligada a la razón o al sentido común. Y es ahí cuando yo hago un punto crítico sobre cualquier tipo de ideología, la falta de razón y lógica dentro de cualquier ideal con convicción puede convertirse en al más dañino y corrosivo para un sistema social o para cualquier grupo de personas que desean la libertad.

Debo recalcar ese último grupo de palabras, "personas que desean la libertad" ya que cada día estoy más convencido que gran parte de la humanidad exige, pide a gritos ser esclavizada, le tiene miedo a la libertad, al pensamiento individual y autónomo, al pensamiento racional, ya que la sociedad (o por lo menos en esta parte del mundo en la que vivo), las personas se les moldea para dejarse llevar por las emociones antes que la racionalidad al momento de tomar decisiones claves y de carácter decisivo para cualquier proceso, sea de carácter político o no.

Lo cual dirige el destino de una gran masa de personas a tomar posturas intelectuales (si se les puede llamar así) prestadas, rentadas o pre-fabricadas, es decir, dejar que otros piensen y decidan por ti. Optar por ideales muertos los cuales ya se han puesto en marchas y se ha dejado claro que no sirven, que son nefastos, parasitarios y completamente corrosivos que no hacen más que dejar muerte, hambruna, destrucción, segmentación social (la cual tanto critican los ideales comunistas-socialistas) entre un sin fin de términos y palabras que son sinónimos de lo más aberrante y doloroso que le puede pasar a un ser humano.

En cuanto a la realidad venezolana, creo que está de más expresar lo siguiente pero por si hay gente foránea, ajena al país que esté en algún punto leyendo estas palabras creo que me toca a mi decírselo por testimonio personal dado a que todavía hay quienes piensan que en Venezuela estamos exagerando: La represión y las muertes de civiles por parte del "gobierno" el cual es una dictadura, es real, el hambre y la escasez, son reales, la persecución política y las tácticas de torturas por parte de fuerzas propias del régimen totalitario actual, son reales, el dolor, el éxodo masivo de gente que está escapando del país, el temor, el temor de perder la vida, el temor de perder a un familiar o a un amigos, el temor de no tener vida, es real. Y todo es culpa de un ideal hueco, de mentiras instauradas por megalómanos cínicos y totalitaristas que no saben como cubrir su propia corrupción, años de corrupción, casi dos décadas de corrupción que llevan implantando a base de una ideología que parece atractiva en teoría pero que en la práctica tiene sanjas, es inconsistente, y que la verdad sea dicha: EL SOCIALISMO NO FUNCIONA. EL COMUNISMO NO FUNCIONA. Nunca lo han hecho y nunca lo harán.

Ahora, bien pueden formularse la pregunta: "¿Cual funciona entonces?" y esa es una pregunta la cual yo no puedo responder, la que si puedo responder es la realidad que expresé anteriormente. El ser humano es complejo pero más complejo aún es un sistema conglomerado en donde viven muchos y tratan de vivir equitativamente. No existe una ideología que tenga soluciones mientras se convierta en un poder totalitario.

Los "-ísmos", son la fuerza más dañina que puede infectar en un conjunto social, comunismo, socialismo, militarismo, fascismo, véase donde se vea, no solo en el ámbito político sino en el religioso, desde cualquier religión abrahámanica, hasta cualquier religión e ideología social o política que intente sobreponerse y glorificarse por encima de otro grupo de personas. Pero eso ya es material para otro tópico.

Profundizando un poco dentro del abuso de la fuerza y para tratar de ir cerrando este tópico a pesar de que sea un poco forzado puesto a que este es un tema el cual puede llegar a extenderse y dar de que hablar durante un buen rato, como expresa Nelson Rivera de Simone Weil en "El Cíclope Totalitario": 

"Simone Weil (1909-1943) alcanzó a regresar a sus páginas muchas veces. La leyó y pensó que el centro de la Ilíada es la fuerza . . ." ; "Se siente su conmoción: y es que pensar en la fuerza es pensar en lo que somete a los hombres, en lo que tiene la capacidad de quitar la vida a su carnalidad. La fuerza convierte a los seres en cosas. Devenida en poder sumario nos mata, nos lleva al punto de lo inerme.Escribe Weil: <<Un hombre desarmado y desnudo contra el que se dirige un arma se convierte en cadáver antes de ser tocado.>> La imposición de la fuerza es fría como si fuese materia inerte. Nadie se salva de ella Ni los héroes, a quienes el miedo tarde o temprano siempre alcanza . . ." ; "La fuerza nunca considera que toda imposición es transitoria. Quien ejerce el poder no alcanza a sospechar que el uso de la fuerza producirá nefastas consecuencias: le doblegará, se volverá contra él mismo como padecimiento. Mucho antes que el Evangelio, ya la Ilíada había definido el precepto de Talión: <<Ares es justo, y mata a los que matan.>> Es imposible que no perezca, que no caiga abatido bajo una fuerza proporcional a la que ha empleado. Quien no limite el uso de su propia fuerza, ni reconozca su desproporcionada ventaja sobre los otros (la desconsideración del semejante), y deriva de ello que el destino le ha provisto de todos los derechos, cruza el umbral hacia su propia muerte: ha ignorado el precepto de su propia limitación, el reconocimiento de que toda fuerza solo puede ser empleada hasta un punto, el punto límite donde ella no mata. Quiere todo, puesto que la tentación del exceso es irresistible, No escucha los llamados de lo razonable. Vivir sorda a la súplicas de las víctimas, tal es el talante de la fuerza. Embriagado, ajeno a la virtud del comedimiento, en el verdugo subyace una víctima. Lleva adentro una semilla escondida, la de su propia muerte. Porque al cruzar el límite en el uso de la fuerza, ha cristalizado su verdadera naturaleza, su doble necesidad de muerte: la de matar y la de morir."

Quiero finalizar esta entrada, yo, Ernesto Fernández, haciendo recordatorio sobre los peligros y horrores que traen los ideales y poderes totalitarios. Se que me llegué a desviar muchas veces del tema y el texto es un tanto denso e inconsistente pero actualmente me siento en la necesidad de expresarme de algún modo a pesar de que tengo las ideas y los pensamientos dentro de otros planos astrales. Espero además, que la humanidad entienda que la historia es cíclica y se repite... y como dice el dicho:

"Aquellos que no aprenden de la historia, están condenados a repetirla..."


―Ernesto Fernández

No hay comentarios:

Publicar un comentario